Un año de la huelga docente en Panamá.

La huelga docente comenzó en la Comarca Ngäbe Buglé. El 23 de abril de 2025, con el sol de las 7 de la mañana pegando en la cancha de San Félix, 328 docentes de más de 100 centros educativos se reunieron en Asamblea y  firmaron un documento clave, la “Resolución de Asamblea de Docentes del Ministerio de Educación”. 

En esas páginas formalizaron su derecho a huelga y dejaron constancia de sus denuncias: su rechazo a la reforma de la Caja de Seguro Social, su oposición a reabrir negociaciones mineras y su defensa de la soberanía, que advierten “se ve comprometida con la firma del Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de Panamá y el Departamento de Defensa de Estados Unidos”:


Además, exigieron al MEDUCA y al gobierno respeto al derecho a huelga, sin represalias administrativas, sin sanciones, sin descuentos salariales. Esa exigencia nunca fue escuchada.


La segunda vuelta de Lucy

Lucy Molinar es ministra de educación por segunda vez. La primera fue entre 2009 y 2014, en el gobierno de Ricardo Martinelli cuando José Raúl Mulino era ministro de Seguridad. En 2009, docentes de la Comarca Ngäbe Buglé participaron en un paro nacional que terminó con un acuerdo firmado con la propia Molinar. Ese acuerdo incluía discutir una propuesta hecha por las docentes y crear una comisión para atender las demandas. El MEDUCA disolvió la comisión tras solo seis reuniones. Nunca resolvió el problema. 

Ese antecedente ya mostraba que el MEDUCA no atiende las demandas docentes. En su  segunda gestión, Molinar repite la misma dinámica. Desde marzo de 2025, sus declaraciones a la prensa no fueron la apertura del diálogo, fueron amenazas. Desconoció el derecho a huelga una y otra vez durante cuatro meses de protestas.

Represión económica desde el Estado

La Federación de Trabajadores de la Educación (FETEP) aplicó un formulario a partir del 13 de mayo para identificar a docentes afectados por retención salarial como “represalia por ejercer el derecho a huelga”. El 90% reportó que no había cobrado. 


Pero no quedó ahí. El MEDUCA clasificó arbitrariamente a cientos de docentes con “licencia sin sueldo” de la noche a la mañana, sin procedimiento. La ley educativa exige pasos claros; el gobierno los ignoró. A partir del 7 de junio, otro formulario de FETEP arrojó que el 89,8 % de los casos reportó una modificación ilegal de su estatus laboral para impedir el pago. 

Luego vinieron las notificaciones de separación del cargo. Otra vez sin procedimiento, sin derecho a defensa. El motivo fue participar en la huelga. Como si la protesta fuera un delito.

Mientras los trabajadores de la educación sufrían todas estas afectaciones, organismos de derechos humanos, entre ellos la Coordinación Nacional de Derechos Humanos de Panamá (CONADEHU),  documentó graves violaciones a los derechos humanos durante las jornadas de protesta. El mismo 23 de abril, el día en que comenzó la huelga, reprimieron a docentes en David, Chiriquí, con balas de goma, gas pimienta y gas lacrimógeno lanzado desde la altura de un puente. Vale la pena detenerse aquí, desde 2015 el uso de balas de goma está prohibido en manifestaciones pacíficas, y lanzar gases lacrimógenos desde arriba, mientras los docentes se manifiestan abajo, es una práctica muy peligrosa.


El acuerdo que las bases rechazaron 

El 11 y 12  de julio de 2025 el MEDUCA y dirigentes de gremios docentes firmaron la “Declaración de principios por la educación y el retorno inmediato e ininterrumpido a clases”. Pero en las Asambleas docentes en la Comarca Ngäbe Buglé, en Veraguas, Chiriquí y como una gran ola en otros puntos del país, las docentes con quincenas sin cobrar, muchas separadas de sus cargos, protestaban. Se ve a una de ellas en un video diciendo:  “Nosotras estamos ahora sin trabajo” “¿Y nosotras qué?”, “¡Mentiroso!” les gritaban a los dirigentes gremiales que aceptaban firmar un documento que sepultaba el derecho a huelga docente y validaba las ilegalidades e irregularidades del MEDUCA. 


Una docente, que también es abogada y asesoró a personas que sufrieron torturas y graves vejaciones durante la brutal represión de la Operación Omega en Bocas del Toro, dijo aquella noche: “Me siento traicionada. Ganó José Raúl Mulino. Tanto que ha costado la huelga para los docentes panameños y se han dejado derrotar. Yo no me podría vender así que pena con ustedes, pero yo peleo, yo peleo.” 


Audio de Lucy filtrado: “Muchos de esos expedientes no existían”

En febrero de 2026 se filtró un audio de una reunión de Lucy Molinar con su “círculo cero”. Su asesor legal, Jaime Castillo, confesó algo muy grave: “Muchos de esos expedientes no existían, así que Recursos Humanos tuvo que preparar esos expedientes”. Es decir, separaron de sus puestos a docentes sin respetar la ley, y después fabricaron papeles para justificarlo. Castillo aseguró que los procesos disciplinarios iniciaron el 1 de julio, pero ya en mayo aplicaban retenciones salariales y en junio, licencias sin sueldo. El audio probó que las docentes que protestaban y  gritaban “no firmen” tenían toda la razón. Pero los dirigentes gremiales firmaron y esto habilitó las acciones del MEDUCA.


A un año de la huelga

Se cumple un año de la huelga. En enero 2026, el Tribunal Superior revocó la suspensión ilegal de la docente Benilda González y ordenó su reintegro con pago de salarios caídos.  ¿Qué hizo Lucy Molinar? En la misma reunión filtrada dijo  "No es que el fallo dice que hay que restituirla y que hay que devolver los salarios caídos. Eso no es cierto". Hasta hoy, la ministra no ha ejecutado la decisión del Tribunal


Cuando el Poder Ejecutivo no cumple con una decisión del Poder Judicial, se produce una ruptura del principio de división de poderes y de la supremacía constitucional.  En otras palabras, la ministra sigue actuando por encima de la ley. Un año después las docentes de todo el país siguen esperando justicia.



por: Aniela Herrera González
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